miércoles, 5 de noviembre de 2008

Desvelo electoral


5.00 a.m. Suena el despertador. Remoloneo con la almohada al tiempo que entreabro un ojo en un mar de legañas. El calendario sobre mi mesa resuelve las dudas. Es cinco de noviembre y hace frío en Valencia.

Aún así, salto de la cama en dirección al ordenador. Dos sacudidas de ratón y mi Imac despierta del letargo. En la pantalla se dibuja un mapa bicolor de los Estados Unidos. Azul y rojo. Sobre él, una gran imagen. La del triunfador de la noche. La estampa del primer presidente negro de la historia: Barack Obama.

La restante madrugada ha transcurrido bajo una manta en el salón de mi hogar. Acurrucado en el sofá, frente al televisor, he seguido los últimos estertores de la noche electoral americana. La despedida del candidato republicano, John McCain, y el discurso del presidente electo en Chicago. Fin de fiesta.

Seguramente he llegado a tiempo a los instantes más emocionantes de la velada. Aunque mi intención era otra. En realidad, pretendía cubrir las cinco o seis horas de recuento por televisión. Al menos hasta conocer hacia qué lado se inclinaba la balanza. Sin embargo, mi turno de trabajo cambió de tarde a mañana y mi plan se vino al traste. Adiós a trasnochar...

En cualquier caso, los resultados de las presidenciales reflejan la grandeza, pero también las miserias de EE.UU. Una nación capaz de justificar Guantánamo (o la Guerra de Irak, ...) y de aupar hasta la Casa Blanca a un afroamericano de familia humilde e inmigrante.

Éste es, quizás, el aspecto más destacado. La constatación del sueño americano. Y el primer paso para desterrar la segregación racial. Desde Europa, sorprende el éxito de Obama en un país en el que, apenas 60 años atrás, la población negra carecía de derechos fundamentales. Pero así es 'américa', un estado de contradicciones y contrastes.

El de Obama es el caso más célebre, pero no el único ejemplo en la política estadounidense. Sin ir más lejos, el gobernador del estado de Nuevo México, Bill Richardson (de madre mexicana) ya ejerció cargos de responsabilidad en la Administración Clintón, donde ocupó la cartera de Energía.

Me pregunto si en España seríamos capaces de votar masivamente a un candidato de etnia gitana o con rasgos latinos. Sinceramente, creo que no. ¿Somos racistas? Más de lo que nos pensamos. Quizás ejercemos una discriminación de baja intensidad, pero lesiva al fin y al cabo. Relegamos a la población foránea a los puestos de trabajo que descartamos los españoles. Y si algún extranjero prospera los sentimos como una amenaza.

Con ello no pretendo levantar ampollas. Ni si quiera exaltar los valores estadounidenses. Para que un negro se haya convertido en comandante en jefe de las Fuerzas Armadas han tenido que transcurrir 200 años de exclavitud y racismo. Sólo espero que en nuestra nación no sea necesario esperar tanto.

martes, 4 de noviembre de 2008

Bienvenido al final


Nunca me han gustado las despedidas. Sin embargo, es imposible evitarlas. Porque como otras tantas cosas en la vida, dependen de, al menos, dos partes. La que decide marcharse y la que, inmóvil y a veces perpleja, asiste a su partida.

El axioma siempre es válido. Para un amor, para un amigo... o como es el caso, para un grupo de música. Porque Deluxe se acaba. Anoche, la banda de Xoel López ofreció su penúltimo concierto. El próximo sábado volverá a su galicia natal para tocar los últimos acordes de su historia. Frente al oceáno Atlántico, en A Coruña, dirán adiós. Para siempre.

Muchos pensaréis que trivializo sobre un asunto muy serio y quizás acertéis. Soy consciente de ello. Pero no puedo reprimir un cierto desazón al conocer el fin del grupo que ha puesto música a mi vida durante los últimos seis años.

Desde la etapa más indie hasta el actual sonido folk, sus temas se han colado con regularidad en mi Ipod. En su repertorio he encontrado refugio en los días malos y autoafirmación en los buenos. Lágrimas y sonrisas a partes iguales.

El buen chico del rock nacional se quedó en tierra de nadie. Muchos medios alternativos le dieron la espalda tras firmar con una gran discográfica, al tiempo que repudiaban el giro introspectivo de su música. Ya no era 'cool'.

Deluxe, sin embargo, nunca tuvo voz propia en las radiofórmulas. Sólo de prestado. Lo que tampoco ha impedido que cada trabajo se colase entre los más vendidos (que no radiados o pirateados) del momento.

Xoel despierta odios y pasiones. Pero nadie duda de que hoy en día es uno de los mejores compositores del país. Probablemente el más coherente de todos ellos. Tanto con su obra como con su forma de vida.

Porque Deluxe, para bien o para mal, no se ha limitado a imitar al Franz Ferdinand de turno. Es original, íntimo e irrepetible. Su alma mater se erige, además, un maestro de los arreglos, capaz de introducir instrumentos de viento para dotar de épica a su música. Un trabajo tan digno y admirable como el de los aclamados Arcade Fire.

Tras una década a gran altura, el adiós de Deluxe no se produce por desavenencias entre los miembros de la banda. Xoel pide a gritos un descanso tras una década con la guitarra al hombro y más de un centenar de conciertos en el último año.

Viajará primero a Buenos Aires, de donde es su pareja, y después a Nueva York. Y aunque promete volver, elude marcar una fecha en el calendario. Para cuando lo haga, Deluxe, el proyecto que le catapultó a la fama, estará reducido a cenizas y recuerdos.

Yo me limito a rendirle este pequeño homenaje mientras suena su mejor trabajo hasta la fecha, 'Fin de un viaje infinito', en mi reproductor. Mientras recuerdo su último concierto en el Greenspace, al primero que asistí como periodista en Valencia. Adiós Deluxe. Bienvenido, Xoel.

miércoles, 28 de mayo de 2008

Cambio ventana por manzanita

Hace tiempo que venía barruntando un cambio de rumbo, una nueva dirección en mi viaje a ninguna parte. La oportunidad llegó de nuevo en mi esfera virtual de la mano de la informática.

Después de muchos años de encuentros y desencuentros, me armé de valor y zanjé mi idilio con los PC. Iniciaba una nueva travesía por el desierto que se antojaba complicada. Sin embargo, el pasado viernes conocí a alguien.

Es preciosa, atractiva e inteligente. Y responde al nombre de Apple. Me he convertido a la secta de Steve Jobs, lo confieso. Pero es difícil resistirse. Porque sus computadoras no sólo son bonitas. También potentes, sulenciosas, sencillas... Intuitivas.

La última versión de su aclamado sistema operativo es, sencillamente, una obra maestra. A pesar de las mejoras (sobre todo estéticas) de Vista, los de Redmont todavía tienen mucho trabajo por delante. Porque la distancia más acusada se encuentra en el día a día. Y aquí Leopard es también el rey de la selva.

P.D.: Una canción preciosa de un cantautor que deja huella.

jueves, 22 de mayo de 2008

Reconstrucción

No es el tema más pulido de Deluxe, ni el más brillante. Pero en los días en los que se roza el abismo, devuelve la sonrisa.



Suerte

martes, 20 de mayo de 2008

Reencuentro

Me aburro. Lo he descubierto. Por primera vez en meses noto el hastío. Es extraño. Desde que retomé la libertad vespertina no he acostumbrado a caer en las fauces del tedio y la desgana más allá del mediodía. Pero así es.

Quizás por eso haya regresado a este blog, recuperando la convulsión de otros tiempos. Con perspectiva es sencillo mirar al pasado. Al menos resulta menos doloroso. Hoy encuentro verdades y medias tintas en estas páginas.

Mi espacio para la reafirmación profesional está desierto. Abandonado. En él crecen algunas plantas silvestres. Promesas incumplidas. Algunos cactus. Pero también esperanzas volátiles y sueños materializados.

Pese a todo, la herida de la virtualidad no se restañe. La vida sigue al otro lado de esta nave. Interactuar es posible, no obstante. De eso se trata. De aterrizar en tierra firme y abandonar el ciberespacio.

sábado, 22 de marzo de 2008

100 días después

Frente a la ventana, contemplo cómo la lluvia golpea contra los cristales. Hace frío y el vapor de la taza de té empaña mis gafas. Escucho a Alicia Keys y recapitulo. Descubro a golpe de calendario que ya hemos superado una fase sustancial del reto.

La edición electrónica del diario funciona. Ha adquirido su propio impulso. Después de rebasar la barrera de los 100 días, la experiencia es muy positiva. El proyecto nos ha exigido muchas horas de trabajo, esfuerzo y compromiso. Pero ha merecido la pena.

No ha resultado un camino de rosas. En nuestro itinerario, se han colado espinas que, a mi juicio, hemos solventado con dignidad y eficiencia. Las elecciones del 9M supusieron una dificultad añadida. Políticos, chats, reportajes, debates...

Hoy todo eso ha pasado. Rápido. Aunque en nuestro paladar se mantiene el sabor del trabajo bien hecho.

viernes, 7 de marzo de 2008

Los terroristas revientan las elecciones

A las 13.30 horas, tres detonaciones segaron la vida de un ex concejal socialista en Mondragón y dinamitaron dos vibrantes (y agotadoras) semanas de campaña. A menos de 48 horas para que los colegios electorales abran sus puertas, el escenario político es una incógnita. Una lotería.

Las encuestas y sondeos se han tornado en papel mojado desde la trágica irrupción de ETA. Con una estrechísima diferencia en voto estimado, los partidos eran conscientes de que cualquier mínimo detalle podía desequilibrar la balanza. Los terroristas también. Por eso han hecho valer esta sobrevenida capacidad de influencia y repercusión mediática para apretar el gatillo.

Abierta la caja de Pandora, vaticinar un resultado es una quimera. Aunque sí resulta más plausible adivinar tendencias. Siguiendo la lógica de la solidaridad con las víctimas, el PSOE debería salir reforzado. Más si cabe, cuando la agresión demuestra que el Gobierno nunca ha cedido a las presiones de la banda terrorista. Se desmonta así la campaña argumental del PP, que ha cuestionado durante toda la legislatura la posición conciliadora del Ejecutivo en materia antiterrorista.

Las excepcionales circunstancias en las que se ha producido el asesinato podrían cambiar, sin embargo, el curso de los acontecimientos. Llega, como se ha apuntado, después de una tregua muy castigada por el principal grupo de la oposición y a pocas horas de unos comicios generales.

¿Revés socialista?
El terrible asesinato podría representar, de hecho, un revés para las aspiraciones socialistas. Una losa especialmente notable en aquellas autonomías de prevalencia conservadora. Madrid es el ejemplo más evidente. Aumentan las expectativas para el partido de Rosa Díez, que arrebataría al menos un diputado a la izquierda con un mensaje de crítica frontal hacia la política antiterrorista de Zapatero.

También podrían peligrar los progresos del PSOE en las dos Castillas, donde esperaba hacerse con algunos escaños dubitativos. Según las principales encuestas (El Mundo, El País, Público), la pugna en Ciudad Real, Toledo, Valladolid, Palencia, Salamanca y León continuaba abierta en la recta final de campaña. También en la Comunidad Valenciana, con dos diputados en disputa, y Murcia, que aumenta en 2008 su peso debido al crecimiento demográfico.

Por contra, el apoyo al PSOE se incrementará a buen seguro en sus feudos tradicionales, donde, por otra parte, el margen de mejora es ya escaso. Así, Cataluña y País Vasco podrían resultar decisivos, al igual que Galicia y Andalucía. Todas estas autonomías suministran un buen número de escaños a los de Ferraz y ya fueron vitales en 2004.

Parece evidente que los grandes perjudicados serán, de nuevo, los partidos nacionalistas. El trasvase de votos que desde estas formaciones se ha venido constatando a lo largo de la campaña podría acentuarse el domingo. No en vano, el temor ante un hipotético auge popular y el respaldo a la política negociadora de Zapatero (que en estas comunidades cuenta con una aprobación superior a la del resto del país) son dos argumentos que acreditan esta tendencia.

El movimiento de sufragios tendrá una mayor incidencia en el grupo de indecisos, donde el PP podría 'pescar' nuevos electores. Resta por ver qué capacidad de aglutinar votos de centro-centro izquierda (descontentos con la gestión del PSOE en la lucha contra ETA) presentan los populares. Con un 37-39% de sufragios está ya en 'números de campeón' y sus opciones se verían reforzadas en este nuevo escenario.

Apoyo a la negociación
Los socialistas, con votantes menos fieles que los del PP (casi ocho puntos por debajo), deben confiar en el trasvase de votos nacionalista para evitar que la distancia con su rival se diluya definitivamente. Cabe recordar, no obstante, que durante el periodo de 'alto el fuego permanente' una amplia mayoría de españoles respaldó la negociación con la banda terrorista.

Según el Instituto Opina, este porcentaje alcanzó el 77% en febrero de 2006, periodo en el que también se cuestionaba el papel de la oposición (contraria a cualquier contacto con ETA) en el proceso: el 67% se mostraba entonces en desacuerdo con la beligerancia del PP. Ahora bien, los sondeos han reflejado un retroceso en el apoyo ciudadano a Zapatero (a pesar de que tampoco ha recalado en el ideario popular), más intenso en los días inmediatamente posteriores a las acciones de ETA.

Sin embargo, este tipo de sucesos suelen plasmarse en una mayor participación, circunstancia que tradicionalmente ha beneficiado a la izquierda. El espacio de mejora del PP es, de hecho muy reducido. Techo y suelo electoral están prácticamente pegados, distanciados por apenas 2-3 puntos. Esta singularidad garantiza a los populares resultados muy competitivos, pero resta 'punch' final entre los electores de centro.

Además, la escasa 'cintura política' de Rajoy reduce su capacidad para formar Gobierno en caso de no conseguir mayoría absoluta. Enfrentado con los nacionalistas gallegos, vascos, navarros y catalanes, el presidente del PP ha asegurado que no retirará el recurso de inconstitucionalidad en contra del Estatut. CiU queda, por tanto, descartado de antemano.

Más allá de sus filas, las únicas opciones proclives a un pacto de Gobierno con el PP serían los regionalistas canarios (acorralados por el auge del PSOE en esta autonomía) y UPyL, la formación de Rosa Díez. Dos partidos que, salvo monumental sorpresa, no se harán el 9M con un gran número de escaños.

A pesar de todo, el triunfo del PP en estos comicios no es ciencia-ficción. Ni mucho menos. Un descenso en la participación socialista dejaría en bandeja la presidencia del Gobierno a Mariano Rajoy. Aunque el terrorismo no se ha destacado como el principal eje de la campaña popular, en manos del binomio economía-inmigración, continúa albergando una posición de privilegio en su ideario político.

El PP goza de buena imagen en materia antiterrorista (firme, expeditivo, etc.) y lo explotará al máximo. Rajoy tiene ante sí una nueva oportunidad para conseguir lo que ya le negaron las urnas en 2004. Ni si quiera es necesario vencer en número de sufragios. La Ley d'Hont da proporcionalmente más peso a las provincias menos pobladas, dominadas mayoritariamente por el PSOE. ¿Si lo consiguiera....podría formar gobierno? La cita, el próximo domingo 9 de marzo.

jueves, 6 de marzo de 2008

Ausencia

Me fui. Desaparecí un mes sin dejar rastro. A pensar, a trabajar, a ver. Hoy regreso al blog con casi con las mismas incertidumbres. Miento. El tránsito no fue en vano. En este tiempo, he adquirido un compromiso. Sí, para toda la vida. He superado vértigos, dolores de cabeza, y me he comprado un piso. Tal cual.

Tardaré un tiempo en irme pero es un gran paso adelante. Enorme. Y me gusta porque no suelo estar habituado a embarcarme en estas empresas. Yo mismo me he sorprendido. Prometo enseñároslo.

miércoles, 23 de enero de 2008

¿Por qué no me va internet?

Media humanidad se ha hecho esta pregunta en algún momento de su vida. ¿Por qué no va internet? Los frikis de Muchachada Nui le han dado una vuelta de tuerca para bodar un gag cómico covertido ya en clásico. Con ustedes, Enjuto Mojamuto.

martes, 22 de enero de 2008

Socialización en la Red

El viernes 18 de enero, el diario El País nos sorprendía con una afirmación categórica: Internet pone los pies en el suelo. El rotativo asegura que las redes sociales están de moda en detrimento de algunos experimentos virtuales de la Red 2.0. Y acierta, en parte.

El 'fracaso' de Second Life y un estudio sobre los hábitos de los internautas españoles son sus argumentos. Sobre el mundo paralelo advierte que una burbuja demográfica se cierne sobre su futuro. Los usuarios registrados ya no participan de este negocio. La mayoría de los avatares están abandonados a su suerte.

Por contra, My Space, Twitter y You Tube son valores en alza. Copan, junto a Google, las listas de webs más valoradas, al tiempo que aumentan exponencialmente su público. Quien no está en Facebook no existe, no es cool. Las empresas privadas también se suman a la locura colectiva. Este mismo periódico, por ejemplo, anunciaba a bombo y platillo su presencia, como primer medio de comunicación español en Twitter. ¿Y qué?

Es el triunfo de la realidad, dicen. Pero, además, se apoyan en cifras. La (abrumadora) mayoría de españoles utiliza internet para comunicarse vía correo electrónico, informarse, comprar billetes de avión (un 64%...) y descargar productos de la industria cultural (¿sólo un 48%?). Además de piratas, somos mentirosos.

Estos sondeos, como la mayoría, carecen de validez. De lo contrario La 2 sería la cadena de televisión con más share y sus documentales los programas más vistos de la parrilla. No obstante, el diagnóstico de El País parece estar en lo cierto.

Las redes sociales van a más, aunque no se trata de un fenómeno nuevo. Desde los albores de internet, los foros de debate, las listas de correo, o los chats han puesto en contacto a ciudadanos de distintas partes del globo. Después llegaron los blogs y los fotologs, que popularizaron más si cabe el fenómeno. Sin embargo, la dimensión de su éxito se encuentra bajo sospecha.

Es cierto que las bitácoras marcaron un antes y un después en la Red. Pero al igual que Second Life, la mayoría apenas registran actividad. Los weblogs actualizados con frecuencia representan una minoría. Exigen un esfuerzo adicional a los usuarios (la actualización y el ingenio), que prefieren las herramientas de mensajería instantánea. De ahí que el MSN Messenger mantenga la hegemonía desde julio de 1999.

Con el tiempo, las nuevas herramientas de la web 2.0 también entrarán en crisis. Su público caerá hasta establecer un nuevo equilibrio. Pero internet mantendrá su esencia. La Red acorta distancias y estrecha lazos. En definitiva, socializa.

domingo, 20 de enero de 2008

Mi primera vez...

Que internet es una herramienta integrada en nuestra vida cotidiana es un hecho. Tanto, que cuesta recordar los tiempos en los que no contábamos con ella. Y realmente no hace tanto. Acababa de estrenar mis 13 años cuando me sumergí por primera vez en la Red. Fue mi regalo de cumpleaños: un módem IBM de 14 kb/s y cuatro meses de contrato con la operadora Arrakis.

Acceder a internet era entonces una misión imposible. La mitad de los intentos resultaban fallidos. Y cuando no, la familia te obligaba a dejar la línea libre para efectuar una llamada. Además, el proceso de conexión era todo menos silencioso. El módem no sólo marcaba un número, como si de un teléfono convencional se tratase. También emitía unos gemidos infernales que se grababan de por vida en el cerebro.

Cualquier pionero en el universo internauta sabrá bien de qué hablo. Al igual que recordará el importe de este servicio. Imaginen. Si ahora la factura parece cara, en 1995 era un auténtico robo. Más de 100 pesetas a la hora por una conexión frágil y lenta. Un desastre.

A pesar de todo, fui un afortunado. He disfrutado de internet ininterrumpidamente desde entonces. Así se ha gestado el friki que llevo dentro. Con orgullo, además. Reconozco que quedé fascinado por las posibilidades que ofrecía la Red y quise formar parte de ella.

Al principio, curioseé páginas ajenas, luego probé a crear propias. En la última década, he diseñado cinco webs y gestionado otros tantos blogs. Aunque no siempre con fortuna. En 2004, la burbuja me estalló en el rostro. Mi incipiente carrera como periodista me obligó a elegir. Internet fue relegado a un segundo plano. Hoy los caminos convergen de nuevo.

jueves, 17 de enero de 2008

Feliz cumpleaños

Mi regalo de cumpleaños llegó con retraso. Lo descubrí casi de casualidad, un domingo de libranza. Empapelado con cinta de carrocero y papel de estraza, ocupaba en la oficina el lugar reservado a mi butaca.

Se intuían sus formas redondeadas, su intenso color azul eléctrico y el aroma a nuevo. Con delicadeza, intenté en vano descubrir el anhelado objeto. El envoltorio, sin embargo, resistía los envites.

Decidí aplicar más fuerza en el empeño y se consumó el éxito. Algunos pedazos del entramado de papel y cinta cedieron ante la presión. En mi rostro se dibujó una sonrisa. Con la emoción y el júbilo llegaron también las prisas. Necesitaba una vista general del presente. Y no llegaba.

La precipitación dejó paso a la torpeza. Nunca fui muy hábil con las manos. Recurrir a unas tijeras se convirtió en mi último recurso. El resto es una historia ya conocida. El áspero papel sucumbió al filo de la cizalla.

Sin obstáculos, el azul parecía más eléctrico si cabe. Deslicé mano sobre el tejido y comprobé su dureza. El sueño de meses se hacía realidad. Por fin tenía silla.

Un año más, otro menos

El tiempo se escapa de nuestras manos casi sin percibirlo. Pasan las horas, los días, los meses, los años... En mi caso, el efecto es doble. Mi edad cambia casi con las campadas, apenas seis días después del show de Ramón García.

Con la magia de los Reyes Magos, Blogger ha actualizado mi perfil. 26 años, ni más ni menos. Os prometo que no me siento diferente. Ni siquiera si me remonto a mi etapa universitaria. Soy consciente de que he cambiado y, sobre todo, madurado. Pero no me considero más mayor, más viejo. Quizá la edad tenga paralelismos con el ciberespacio. Sabemos que está ahí, pero no es tangible. Al menos, por el momento.

Ya habrá tiempo para canas, arrugas, artritis y vista cansada. Ahora todavía puedo palpar, como si de ayer se tratara, los recuerdos de mi colegio, del instituto o de la Facultad. Las 'noches sin dormir' en el chalé de Pablo. Los cafés en el bar Gascó. Nuestro periplo en Egipto. Los miércoles del suplemento.

Echo la vista atrás y se me escapa una sonrisa. Repaso antiguas fotografías en mi ordenador personal. También aquí se ha impuesto la virtualidad del momento. Los marcos tradicionales han desaparecido de mi habitación. Ahora las instantáneas de mi vida se pueden retocar con Photoshop. Como los recuerdos.

Con el nuevo año, los buenos propósitos vienen por partida doble. Veremos cuantos se materializan. Ilusión, en cualquier caso, no falta. Sobre todo porque mi trabajo en la Red está superando mis expectativas. Ojalá todo esté a la altura.

domingo, 2 de diciembre de 2007

El parto fue un éxito

Por fin. Parecía inmerso en un bucle perpetuo. En un eterno día de la Marmota. Pero estamos en el aire. O mejor dicho, en la Red. Cuesta creerlo, pero así es. El parto, interminable y sin epidural, concluyó a las 9 de la mañana del pasado jueves. Un click bastó para ello.

La web es desde entonces accesible para todos los públicos. Aunque encontrarla puede convertirse en una misión imposible si no se ha recibido aleccionamiento previo. No importa. El boca a boca y los spots de prensa harán el resto.

El balance inicial es positivo. A pesar de todo. Porque oculto tras el júbilo por el trabajo bien hecho, los fallos de la logística permanecen intactos. Todo a su debido tiempo.

Mientras tanto, continuamos a la espera de las sillas, del material para los fotográfos, del televisor, de la radio... Sólo los nuevo equipos se han sumado al proyecto. Gracias.

En unas horas, con las legañas todavía en los ojos y la cabeza aturdida por el sueño, me sumergeré de nuevo en una Redacción inherte con la intención de iniciar mi primera semana íntegra como redactor del ciberespacio. Sólo tengo dos deseos. Menos tensión y trabajo que en nuestro estreno.

martes, 13 de noviembre de 2007

Improvisación

La vida está repleta de paradojas. Pero es en el trabajo donde adquieren su máxima expresión. Por fin disponemos de fecha de lanzamiento pero mi estado de ánimo no ha mejorado. Después de mes y medio en pruebas, la nueva web estará plenamente operativa en un par de días. Aunque nace con demasiadas incógnitas.

Quizás debido a la larga espera, confiaba en que el inicio de nuestra actividad se produciría con todas las garantías. Ha habido tiempo suficiente para ello. Sin embargo, nada más lejos de la realidad. A escasas 48 horas para que el portal sea plenamente accesible, todavía existen limitaciones técnicas que podrían condicionar nuestro trabajo.

Los responsables de su diseño deberán resolver algunas cuestiones de forma apresurada para que no se consume el drama. Entre otras, carecemos de cabecera alguna para el blog, no disponemos de las contraseñas necesarias para moderarlo, y la información escasea. Incluso la denominación oficial de esta sección electrónica se encuentra ahora en entredicho.

No queda ahí este cúmulo de despropósitos.El principal escollo para que se consumara la puesta en marcha del proyecto en tiempo y forma, la sustitución de unos ordenadores del pleistoceno superior por otros más eficientes, tampoco se ha resuelto. Los nuevos equipos ya han llegado, pero no hay fecha para su instalación. Ver para creer.

La logística, de hecho, está resultando un completo desastre. Ni tan siquiera contamos con sillas. Tres butacas retiradas de la circulación por su mal estado hacen las veces de asientos en un juego de equilibrios que se repite a diario. Del material solicitado para dar servicio a la web tampoco hay noticias. Ni las esperamos.

Después de un mes de lamentos y quejidos, quizás estas afirmaciones puedan resultar de nuevo contradictorias. El equipo humano está listo desde hace semanas para afrontar el reto. No así los medios técnicos. Ésa es la paradoja.

Personalmente siento impontencia al observar desde la barrera como los procesos se eternizan en un profundo océano de movimientos burocráticos. La lentitud administrativa no es exclusiva del sector público. Tampoco la improvisación, que parece regir un futuro en el que se nos ha reservado el papel de meros espectadores. Es triste, pero no hay alternativa. Resignación y paciencia.

lunes, 12 de noviembre de 2007

Invisible

Siempre he tenido la sensación de ser un personaje invisible. Me gusta pasar inadvertido (no desapercibido, Alfonso), odio las estridencias y me abruma captar la atención. Sin embargo, mi ausencia absoluta del espectro periodístico me lleva de cabeza. Aunque no tengo afán de protagonismo, ni pretendo pasar a la posteridad, me encanta mi trabajo. Y como ya he mencionado en anteriores posts, la falta de motivación comienza a calar hondo.

Quizás por eso he saboreado con mayor intensidad la oportunidad que me ha brindado mi turno matutino de trabajo. Los vericuetos de la actualidad me han permitido publicar mes y medio después. A través de la web de Madrid, claro.

No ha sido nada relevante pero reconforta reencontrarse con la profesión. Sobre todo porque las noticias no son del todo positivas. Nuestro debut en la Red parece que se retrasará de nuevo. Con suerte será nuestra última semana en blanco. No depende de nosotros. Los técnicos han de instalar los nuevos equipos... y seguimos a la espera.

En cualquier caso, me he quitado una espinita. Sé lo que es publicar en internet. Soy, de una vez por todas, menos invisible.

martes, 6 de noviembre de 2007

Despertadores en la madrugada

6.00 a.m. Un estridente sonido intermitente pertuba mi descanso. Todavía entre sueños, extiendo a tientas el brazo derecho para alcanzar el origen de esta sinfonía de pitidos. En la infructuosa búsqueda se contabilizan daños colaterales. El teléfono y el mando a distancia de la minicadena golpean contra el suelo. Un estruendo seco. Más ruido.

Por fin, con la mesita ya libre de obstáculos, encuentro el foco del desconcierto. A ciegas, acciono el despertador y el sonido cesa. Sólo es una tregua. Cinco minutos después, el mecanismo reemprende su marcha al tiempo que mi paciencia se acaba definitivamente.

Una sacudida al cable de alimentación termina con la pesadilla. Sin embargo, no puedo conciliar el sueño. Son las 6.05, hora de levantarse. Todavía remolón, aparto los estores de mi cuarto. Confío en que los rayos de sol se cuelen por mi ventana, pero en el firmamento nada indica que vaya a despuntar el día.

Somnoliento, me doy una ducha mientras reseteo el sistema operativo. Por primera vez soy consciente de que ésta será mi rutina diaria durante los próximos doce meses. Y lo acojo con indiferencia.

Ya en la calle descubro algunos principios de la física básica. Las temperaturas son bajas en los albores del día. Nada que no pueda resolverse. Tomo más ropa de abrigo y reanudo la marcha hacia la parada del autobus. La fortuna está de cara. El autocar espera ante el semáforo y aprovecho para acceder antes de que cambie de idea.

En el periódico todo está a oscuras. Aunque las manillas de mi reloj marcan las 7.25, la limpiadora todavía no ha hecho acto de presencia (y debería). Palpo las llaves de la luz y las acciono. Una, dos, tres, cuatro. La Redacción desierta presenta una imagen fantasmal. Todo se encuentra exactamente en la misma posición que horas atrás, pero sin una brizna de vida.

La luz anaranjada de mi ordenador revela el retorno a la rutina. El procesador, sin embargo, no puede con todo. Media hora después, la computadora está lista para la edición digital de noticias. Yo desesperado por su tardanza.

Comienza el trabajo y desconecto por completo. Pasan las horas y asisto al goteo incesante de compañeros. A las 11 dejo de estar sólo. Cunde más el tiempo y podemos permitirnos un respiro. Con evidentes signos de cansancio finalizo mi jornada laboral. Abandono la Redacción pensando en que no ha resultado tan duro. Al menos el primer día de despertadores en la madrugada.

P.D.: Me reafirmo. Echo mucho de menos a mis compañeros. :S

lunes, 5 de noviembre de 2007

Nostalgia

Tengo nostalgia del 'papel' y todavía no he tenido ocasión de iniciar mi andadura como ciberperiodista. Añoro escribir y trabajar las informaciones. Echo de menos estampar mi firma. Pero, sobre todo, recuerdo con melancolía a mis antiguos compañeros, distanciados ahora por un océano de ordenadores y mesas de trabajo.

El exilio forzoso hasta el extremo opuesto de la Redacción vaticinó el principio del fin de una relación diaria y cómplice. La confianza forjada durante las jornadas maratonianas de trabajo se encuentra amenazada. El balance tras un mes de destierro apunta a ello. Nada es ya lo mismo a pesar de los esfuerzos.

Desde mi posición estratégica junto a los WC del diario no hay lugar para la interacción. Simplemente no existe. Sólo los correos electrónicos mantienen vivo el vínculo. Qué paradoja. Mi vida es virtual incluso para esto.

Mañana daré un nuevo paso hacia el vacío. Comienzo mi turno matutino en mi nuevo empleo como redactor electrónico. El horario no deja lugar a dudas. Se consumará el divorcio. Quizás no sea inmediato, pero se antoja un proceso inexorable. Apenas pasaremos un par de horas al día en el mismo espacio físico y así todo se complica. Ya se sabe, el roce hace al cariño y la distancia, el olvido.

Frente a mi ordenador asisto resignado a estos cambios mientras descubro otra contradicción. La informática e internet también están presentes en estas líneas. Todo gira últimamente en torno a ello. Y yo siento nostalgia de nuevo.

viernes, 2 de noviembre de 2007

¿El desplome del cuarto poder?

Intenet se erige en la gran amenaza del periodismo. El agujero negro de la información veraz, el formato precursor del caos, de la tragedia. Ignacio Sotelo contribuye desde su tribuna de El País a forjar este mito. Una ficción pendiente de demostración empírica. Porque el periodismo electrónico todavía se encuentra en proceso de definición como medio.

Hasta que configure su propia identidad, la prensa digital tendrá que esquivar los ataques y el descrédito de los alarmistas. Las denuncias de quienes ven en la Red una amenaza para la integridad y la fiabilidad de la profesión. Yo me niego a creerlo.

No es una cuestión de corporativismo hacia el soporte que me alimenta. Todo lo contrario. Simplemente, las reflexiones de muchos popes de la comunicación no resisten el mero envite de la crítica. No en vano, las premisas que fundamentan sus teorías son, en su mayoría, falsas.

Sotelo asegura que la inyección económica que reciben los medios electrónicos está acabando con la prensa escrita. Internet roba, a su juicio, el capital de los diarios tradicionales. Las plantillas adelgazan, los salarios se derrumban y la calidad informativa se sitúa bajo mínimos. Caída libre.

La descripción de los síntomas es acertada, pero no tanto el diagnóstico. El 'papel' está en crisis. El periodismo lo está. Todo él. Basta con echar un vistazo a las redacciones de nuestro país. Sueldos míseros para profesionales jóvenes, en su mayoría muy preparados. Nuevos mileuristas en la cuerda floja.

El periodismo es una profesión vocacional. Nadie (rectifico, muy pocos) hace fortuna en este empleo. Por contra, las exigencias son muchas: horarios terroríficos, festivos, fines de semana, disponibilidad absoluta... Compensa. Cuesta creerlo, pero es así. El desgaste, sin embargo, es mayúsculo, al igual que los peajes que deben abonar otras esferas de la vida.

A pesar de todo, las facultades están repletas de proyectos de periodista. Su futuro es incierto. Como el nuestro. Ni la prensa, ni la televisión, ni la radio atraviesan por un buen momento. La profesión se está buscando a así misma. La industria de la información es, a día de hoy, eso. Una fábrica que produce como churros y que vende a una velocidad aún mayor. No importa la veracidad, la cohesión y la calidad de los textos. Ésta es la verdadera lacra de la comunicación de masas.

Por desgracia, la crisis de los medios impresos se inició mucho antes de que la Red apareciese en escena. Porque su rentabilidad todavía está entredicho. Durante años, internet se convirtió en una sangría económica para los medios convencionales que apostaron por una edición digital.

El optimismo empresarial desapareció junto con las Puntocom a fines de siglo. Aún así, la presencia en el ciberespacio resultó una cuestión innegociable para los medios. Tras una larga travesía en el desierto, los gigantes de la comunicación han visto recompensada su espera. La Red comienza a reportar beneficios. Todavía escasos, sí. Pero se ha logrado frenar la hemorragia.

¿Las causas? Son muchas. La popularización de internet (ya en una mayoría de hogares) y la extensión de la banda ancha están detrás de los nuevos resultados. También la gratuidad de la información. Aunque la clave del éxito se encuentra en la evolución del medio y de sus contenidos multimedia.

Hace no mucho tiempo, los principales portales de noticias se limitaban a reproducir los textos impresos. Ahora, el 'corta y pega' desde el papel está en peligro de extinción. Las agencias de noticias también ven amenazada su hegemonía. En las ediciones electrónicas proliferan las informaciones propias. Crecen los videos, la interactividad y la interacción con el lector. Los artículos se adaptan al nuevo soporte. Son más cortos, directos, concisos.

El periodismo en internet es ya otra cosa. A mitad de camino entre otros medios y formatos, de acuerdo. Pero comienza a tomar forma. Ésta es su principal virtud y la garantía de que nunca será una amenaza para la prensa escrita. Aunque al igual que sucedió tras la aparición de la radio, el cine o la televisión, siempre existirán agoreros.

El 'papel' tiene garantizada su continuidad, aunque no a cualquier precio. Debe definir su posición en este nuevo entramado mediático y adaptar los contenidos a sus características y posibilidades. El periodismo impreso no puede competir con la inmediatez o la imagen, ni siquiera con la espectacularidad o el amarillismo del resto de formatos. Sin embargo, goza de algo de lo que carecen sus 'rivales': tiempo.

Con un mayor margen para elaborar la información, la profundidad, la reflexión, el análisis y la interpretación son sus máximos exponentes. Ya lo ha advertido uno de los grandes rotativos de este país en una reciente campaña publicitaria. "Querer comprender". Ése es el camino.

P.D.: Lamento las dimensiones de este ladrillo!!!!

Nuevos tiempos

No todo es armonía y felicidad en mi lugar de trabajo. El nacimiento de esta nueva sección ha alimentado tensiones y desenterrado antiguas y legítimas demandas. La convivencia entre el 'papel' y la Red no será sencilla. Pero resulta imprescindible para la supervivencia de ambos formatos.

No hay alternativas, muy a nuestro pesar. Para los que amamos la prensa escrita, la suntuosidad de la fina lámina de papel teñida de negro, el futuro se antoja complicado. La reconversión es obligada. No sé si en internet se encuentra el futuro del periodismo, pero estoy convencido de que jugará un papel destacado.

Y que conste que me considero el primer damnificado de esta nueva era. Un tránsito del papel a la virtualidad. Del 'ego' al anonimato. Son las exigencias del guión, porque se trata de un medio condenado a entenderse con la Redacción tradicional. Sin ella Internet no existe. Al menos tal y como se concibe actualmente.

La estrecha colaboración de los redactores convencionales es imprescindible, a pesar de que pueda parecer un incordio. Que lo es. En las primeras semanas en pruebas apenas hemos recibido el apoyo del diario escrito. Contábamos con ello. No pongo en duda la buena voluntad de mis compañeros, de mis amigos. Existe. Pero el proceso de adaptación es lento, como cualquier cambio de hábitos.

Las llamadas telefónicas a la sección digital resultan imprescindibles para nuestro futuro. Y hasta el momento brillan por su ausencia. Salvo honrosas excepciones, la mayor parte de la Redacción no ha reparado en ello. Bien como medida de presión a la empresa, bien por despiste, las necesidades de internet no están siendo cubiertas.

No me gustaría que se malinterpretaran mis palabras. Las reividicaciones laborales son legítimas y cuentan con todo mi apoyo. Me atrevería incluso a hacerlo extensivo al resto de componentes de esta friki-sección. Una vez resueltas estas demandas espero que cambien las tornas. Porque los compañeros del 'papel' serán los principales beneficiados de esta simbiosis.

En su mano está trascender a la caducidad del medio impreso. Internet ofrece esta ventaja. A cambio, otros compañeros renuncian a lo más preciado y personal del trabajo como periodista, la firma. Ellos son nuestros ojos, nuestros guías. Quienes nos permitirán llegar a buen puerto en tiempos de incertidumbre.